Aquí estoy de nuevo.
Antes de todo, y debido a unos cuantos mails y comentarios recibidos, recordaros que éste es mi blog personal, y no representa forzosamente, la opinión del resto de lagartos. Aunque no creo que estén muy lejos, la verdad.
Hoy le toca el turno a las oficinas de management.
¿Para qué necesitamos un manager o una oficina?. La respuesta popular sería que es la figura que se dedica a conseguir conciertos para un grupo o artista. Y la respuesta ideal sería que es la persona que debería dirigir, aconsejar y conservar la carrera de un artista tanto en lo que a contratación se refiere como en todos los aspectos y decisiones que afecten a su carrera.
¿Qué ocurre? Lo que tiene que ocurrir. Durante los años 80 y sobretodo en los 90, se ha vivido muy bien en este país. Por encima de nuestras posibilidades. Pero no sólo en lo personal o en el sector privado, sinó también en el público. Eso repercutía en que el mayor porcentaje de contratación de un artista viniera de los ayuntamientos y de las fiestas mayores correspondientes. Auténticas fortunas. Ay amigos...¿que mejor forma que tener contento al pueblo que con pan y circo?. ¿No os sorprendía ver a Juanes en Villabotijos de Arriba? ¿y a Shakira en Villabotijos de Abajo?. Todo eso llevó a que los managers (no todos) y sus oficinas se convirtieran en oficinas de booking, es decir contratación, y dejaran de llevar las carreras de sus clientes.
Entonces, ¿si sólo se dedican a la contratación, ahora que no hay dinero y que los ayuntamientos están más secos que nunca, qué hacen?. Buena pregunta. Y la respuesta dependerá de la aptitud y actitud con la que encaren estos tiempos.
Los más listos han sabido rodearse de grupos y artistas, que aun no siendo ni habiendo sido multiventas, son capaces de provocar por sí solos, el interés del público (A). Otros, han seguido apostando por artistas menores en repercusión que dentro de sus circuitos, sobreviven de la música (B). Y otros, que en su momento apostaron por el mainstream más absoluto, sufren las consecuencias de las ventas, de los grandes medios de comunicación y de los ayuntamientos (C). Orientativamente: A=Vetusta Morla/Love of Lesbian, B=Sex Museum/Josele Santiago/Lapido y C=El Sueño de Morfeo/Paulina Rubio, ...
El artista de single en 40 principales con caché desorbitado tiene dos opciones: o quedarse en su mansión de Miami a que pase la crisis o ponerse el mono de trabajo y empezar a currar sin Entourage ni limousinas.
Creo que es un momento óptimo para la reflexión y la supervivencia. Hay que reconvertirse. Hay que profesionalizarse. Ya no vale vivir de un sólo grupo a costa de su propio éxito. Hay que saber ponerse al lado del artista y aconsejarle. Poner la experiencia acumulada de su lado. No deprimirle con lo mal que está la industria musical. Darle soluciones. Volver a ser consultores. Hay que saber hacer un wordpress¡¡¡ una fan page de FB, una cuenta de Twitter. Y orientar sobre su funcionamiento y utilización. No hace falta saber qué desayuna un cantante o qué calzoncillos se pone, si no es Lady Gaga claro. Reciclarse y profesionalizarse.
En definitiva: Implicarse y ponerse las pilas, porque levantar el teléfono para pedir un caché y crearse una fan page, ya lo sabemos hacer todos sin un porcentaje.
@ramontardit
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