Seguimos igual. La industria sigue intentando forzar y forzar la máquina, cuando la gallina hace tiempo que se cambió de granja. El modelo es y será otro por mucho poder que tengan. Pero no nos engañemos, no son los únicos que no quieren cambiar. Músicos, bandas y managers se aferran al modelo como tabla de salvación. Si no hay disco, no hay promoción. Mentira. Se siguen olvidando que la música es el motivo y el fin absoluto. Si el disco vale la pena sobrevive en el tiempo.
La música en directo es, sin duda alguna, la piedra angular de la supervivencia musical para miles de grupos que están en el más absoluto y profundo underground y olvido. Existen. Los locales de ensayo están llenos. Las salas están programando a meses vista. Sólo hay que rascar un poco más que lo habitual en internet y sus redes sociales.
Crisis. De verdad que pensaba que la dichosa crisis se iba a llevar por delante a inútiles, mangantes, vividores, cutres, malos programadores, multinacionales abusivas, artistas rancios y músicos que no aman la música. Pero no hay manera. Se han creado unos cimientos tan y tan profundos que seguramente aguantarán otra generación entre nosotros. Lástima. Era la ocasión ideal para hacer borrón y cuenta nueva, y hacer una revisión en profundidad tanto en lo que a personas y personajes, se refiere, y sobretodo a sellos y distribuidoras.
Redes Sociales. Nuestra salvación. Qué más podemos pedir GRATIS? Contacto directo con nuestros fans y ofrecerles información de primera mano, sin intermediarios. Esto sí es el gran avance en comunicación del siglo XXI. Es algo que los más viejos del lugar aún no nos acabamos de creer que exista.
Y Amy W., sacó su nuevo disco póstumo, para lucro de su sello discográfico…y lo peor es que a nadie le parece sorprendente.
Feliz año a todos¡¡¡ y no confiéis vuestro futuro musical y contratación a la administración pública. Ya va siendo hora de espabilar y dejar a papá estado para otras cosas, que la cosa está muy mal gente.
@ramontardit